Los ciclos económicos

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El Diario de economía y negocios
Diciembre 3 de 2007

Mauricio Cabrera Galvis - Consultor privado

Los economistas tienen fama de que nunca están de acuerdo en ningún análisis, diagnóstico o pronóstico sobre la situación económica.

Su capacidad de desacuerdo es casi tanta como la de los abogados, de quienes se dice que cuando hay dos abogados discutiendo un tema hay tres opiniones distintas. Sin embargo, hay unas pocas cosas en las que están de acuerdo todos los economistas, sin importar escuelas, ideologías o preferencias políticas; una de ellas es la existencia de ciclos económicos.

Porque lo que muestra la historia de todos los países es que a toda fase de expansión y crecimiento acelerado le sigue una fase de desaceleración y estancamiento. Por supuesto, los economistas no están de acuerdo en las causas que originan esos ciclos, ni mucho menos en las recomendaciones de política para atemperarlos; tampoco coinciden en las predicciones sobre su duración, pero como el buho de Minerva que se levanta al caer la tarde, sí tienen la habilidad para constatar que ha terminado la fase expansiva cuando el país ya se enfrenta a una clara recesión.

En el caso colombiano es claro que los últimos tres años han correspondido a una fase expansiva, de crecimiento acelerado en la mayoría de los países del mundo y en particular de Latinoamérica: la impresionante dinámica de China e India, el enorme incremento de los precios de los productos primarios (petróleo, carbón, níquel, café, etc.) y la abundante liquidez de los mercados de capitales internacionales, han sido factores externos que han acelerado el crecimiento en toda la región. Si a estos factores se añaden políticas monetarias y fiscales muy expansionistas y la confianza de los consumidores e inversionistas, se tienen todos los ingredientes para una receta de crecimiento acelerado que produjo una tasa anual del 6,8 por ciento, una de las más altas de la historia reciente.

Pero, tal como el patriarca José le enseñó al faraón egipcio, siempre después de las ‘vacas gordas’ viene una época de ‘vacas flacas’, y es mejor estar preparado para ello. Por eso, las preguntas más importantes que deben plantearse ahora los responsables de la política económica, se refieren a la inevitable fase descendente del ciclo económico: ¿qué tan grande va a ser la destorcida? ¿Estamos preparados para un cambio brusco en las tendencias de la economía mundial, o por el contrario somos vulnerables a estos choque externos? ¿Con las políticas actuales tendremos un aterrizaje suave, o será una hecatombe?
En medio del tradicional disenso entre los economistas, ya son mayoría las voces de los analistas independientes del Gobierno que coinciden en tres elementos del diagnóstico de la situación actual: primero, que ya acabó la fase expansiva del ciclo económico y que el crecimiento de los próximos años será inferior al registrado en el 2006 y el 2007; los resultados de las encuestas de expectativas de empresarios y consumidores muestran esta misma tendencia.

Segundo, que los riesgos más grandes que enfrenta la economía colombiana están en el frente externo: el impacto de la crisis hipotecaria de Estados Unidos sobre los consumidores de ese país, la inestabilidad política y económica de Venezuela (en particular el manejo cambiario que ha generado un gran diferencial entre la tasa de cambio oficial y la tasa paralela), y la posibilidad de una disminución de los flujos de capitales internacionales hacia los mercados emergentes.

El tercer elemento de consenso es la gran vulnerabilidad de la economía colombiana a los choques externos, en razón del creciente déficit de la cuenta corriente de la balanza de pagos, que el mismo Gobierno estima que el año entrante puede llegar cerca de los 10.000 millones de dólares, es decir, más de 5 por ciento del Producto Interno Bruto.

Si es indiscutible la existencia de los ciclos económicos y si crece el consenso sobre los riesgos de la destorcida, es mejor atender las voces de alerta en lugar de dormirse sobre los laureles de unos buenos registros de crecimiento que ya son historia pasada.

Expertos dicen que economía de Estados Unidos ya entró en recesión



El Premio Nobel de Economía Gary Becker llama la atención por el excesivo endeudamiento en el mercado de crédito del sector inmobiliario.

“ya está viviendo una recesión” producto del exceso de endeudamiento en el mercado crediticio, afirmó en Santiago Gary Becker, Premio Nobel de Economía 1992, en declaraciones que difunde el Diario Financiero.

“Creo que probablemente ya estamos en una recesión. Hay un problema muy serio, hubo exceso de inversión en el mercado inmobiliario residencial, muchas compañías se endeudaron y ahora están en problemas”, precisó el economista.

En opinión de Becker, ahora los estadounidenses se dan cuenta, “porque quizás no fue tan obvio en ese momento”.

“Las malas decisiones fueron de los bancos y financieras, algunos de ellos están perdiendo mucho dinero, y de algunos deudores que compraron casas que realmente no podían pagar”, sostuvo.

Según el economista, la política ha sido principalmente inyectar liquidez al sistema para contrarrestar la crisis crediticia. Reconoció que pese a que el país ha pasado en los últimos 15 años por pequeñas recesiones, todavía hay fortalezas en la economía de E.U. y a nivel global.

“La producida por la crisis de las empresas ‘punto com’ fue una recesión fuerte. Ahora es difícil pronosticar si será peor. Creo que va a ser una recesión seria, es todo lo que puedo decir”, recalcó.

EMPRESAS EN CRISIS

Los beneficios empresariales se encuentran en recesión.

La desaceleración de las ventas y el aumento del costo de la energía y de la mano de obra están obligando a las empresas, desde Bear Stearns Cos. a Pitney Bowes Inc., a reducir los gastos y la contratación de empleados. Sus esfuerzos para proteger los beneficios de su deterioro elevan aún más el riesgo de que la economía se frene, ya debilitada por la mayor caída de la vivienda desde 1991.

“La recesión en los beneficios ya ha llegado”, dice David Rosenberg, economista de Merrill Lynch & Co., en Nueva York. “Veremos una recesión económica en 2008”.

Los beneficios empresariales, según el Departamento de Comercio, se redujeron en 19.300 millones de dólares a tasa anual en el tercer trimestre con respecto al segundo, cuando las ganancias nacionales cayeron en 41.200 millones de dólares.

El lastre de la caída de las ventas en E.U. y las cuantiosas provisiones han deslucido los fuertes beneficios generados en el exterior, inducidos por la debilidad del dólar. El cuarto trimestre podría incluso ser peor.

Bloomberg, Efe, AP -Santiago de Chile, Washington. Estados Unidos |

El Diario de economía y negocios

NO HAY CAUSA, NOBLE O VIL, QUE JUSTIFIQUE EL SECUESTRO, AFIRMÓ EL SENADOR ROBLEDO

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Oficina de Prensa Senador Jorge Enrique Robledo, Bogotá, noviembre 30 de 2007

Al comentar el doloroso drama que refleja la impresionante fotografía de Ingrid Betancur en su cautiverio, el senador Jorge Enrique Robledo citó una frase de hace muchos años de Francisco Mosquera, fundador del MOIR, quien dijo: “No hay causa, noble o vil, que justifique el secuestro”.

El senador Robledo también recordó que en el programa del Polo Democrático Alternativo se rechaza por principios el secuestro, cualquiera que sea su propósito.

Y reiteró su llamado al gobierno y a las Farc para que pongan en primer plano la suerte de los secuestrados y encuentren la manera para que esos compatriotas puedan recobrar cuanto antes la libertad perdida.


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