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Organización Colombiana de Estudiantes - UNICESAR
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12/05/2007 04:35:00 p. m.
Aurelio Suárez Montoya, La Tarde, Pereira, diciembre 4 de 2007
En Colombia campea la corrupción. La gente califica la podredumbre de su ámbito local como la peor del país y ubica en los procesos de privatización de los activos públicos una de sus fuentes primeras. En las regiones se conformaron verdaderas pandas que, validas del control político en muchos casos comprado con oscuras financiaciones, han saqueado la riqueza de la ciudadanía. Las comunicaciones, el agua, el suelo urbano, el transporte, la energía, el alumbrado, el recaudo de impuestos, son filones donde la apropiación privada enriquece a unas minorías a costa de los hogares. Pereira, donde el grupo “privatizador” ha campeado, es “botón de muestra” para ilustrar este modelo, el cual por sus secuelas debe ser enterrado.
El punto inicial en la Perla del Otún fue la división de las Empresas Públicas, cuando el alcalde era el actual, Juan Manuel Arango. A pesar de que en 1995 habían arrojado utilidades, el nivel de endeudamiento era manejable y las tarifas las más bajas del país, nada valió y se escindieron para dar rienda suelta a los negociados. La primera almoneda fue la del sistema de comunicaciones trunking, entregado al comprador por menos de medio millón de dólares con respecto al avalúo inicial.
Más de cien mil millones de pesos de la posterior venta de la Telefónica fueron malgastados: las compras de predios, para la terminación de unas obras, ocasionaron no pocos escándalos y procesos jurídicos, múltiples contratos de poca monta con fines politiqueros fueron suscritos como lo denunció la Contraloría de entonces y cerca de diez mil millones se “perdieron” en entidades financieras fantasmas, como Avancemos y Rentacciones, sin que haya aún acción efectiva de recuperación. La Telefónica adquirió el carácter de empresa privada y, bajo esa condición, hace y deshace con la contratación como en la del “edificio inteligente” o en la de actividades especializadas que se otorgan a extrañas empresas; o en la “tercerización” de personal, que ha servido para estafas millonarias, como la cometida por la cooperativa SERVISERVICIOS; en turbias subcontrataciones que son el “pan de cada día”, hasta nepotismo, con el silencio connivente del “socio estratégico”, EPM. Hay un pacto burocrático de allá y de acá, un “do ut des”, todo a cargo de las tarifas de los clientes.
En esta danza de desaguisados, los y las gerentes, los y las secretarios de Hacienda y los y las asesores se rotan los caballos del carrusel. Los mismos que además adjudicaron a ATESA, de la organización ETHUUS, ligada a políticos uribistas de Envigado, la concesión del aseo y que, como miembros de la junta directiva de la empresa oficial Multiservicios, aprobaron la entrega de la logística del recaudo de impuestos al Consorcio CISE. Por ello, la Procuraduría General abrió pliego de cargos en mayo de 2007 ya que “en sentido real y sustancial” se evadió el proceso licitatorio para “entregar a un particular unas actividades propias de la función pública”.
CISE igualmente está conectado con la firma ENELAR, a la cual se entregó por decenios la concesión del alumbrado, que cobró a los usuarios por 2 años el doble de las bombillas existentes , sin que todavía haya reembolsado lo sustraído pese a los fallos que sancionaron el ardid. ENELAR también abusó de la Empresa de Energía de Pereira (EEP), mediante una vil asociación para participar en la capitalización de ENERTOLIMA y ahora, como ponente en la truculenta subasta de la cual está siendo objeto la propia EEP, aspira a absorberla. Será un bazar peor que el de la Telefónica, ya que el adjudicatario, sin tener la mayoría accionaria, tomará el control y los dineros percibidos ingresarán a las arcas de una “PROMOTORA”, insólita criatura de un acto de filibusterismo del alcalde Arango donde se depositó todo el patrimonio municipal, lejos del control ciudadano y del Concejo. Un auténtico desafuero.
Estos disparates o como el que cedió una calle (¡!) a un Centro Comercial en Ciudad Victoria, parqueaderos del Municipio a una firma constructora particular o el Megabús a personas de origen desconocido en el transporte han tenido el “visto bueno” (¿cómplice?) de los gremios despojados ya de toda autoridad La electa administración municipal, presa de los Epulones de este banquete, que planea vender toda la Empresa de Energía, el resto de la Telefónica y no se sabe si el Acueducto, seguirá la senda torcida. Sólo una valiente oposición podrá rescatar de tales manos lo que subsiste de propiedad colectiva de los pereiranos para ponerla a su servicio; allí el Polo Democrático Alternativo tendrá la gran oportunidad para avanzar y ser modelo de lucha para otras regiones, donde sucede igual. ¡Es, de verdad, lo único que queda!
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12/05/2007 04:30:00 p. m.
CONSERVATISMO MÁQUINA POLÍTICA MÁS EFICIENTE EN COLOMBIA
Ospina plantea iniciar el pos uribismo con Garzón
Propone crear un centro democrático y social donde confluyan sectores progresistas de todos los partidos políticos y plantea que llegó la hora en Colombia de reconfigurar las fuerzas políticas
EL PRIMERO de enero de 2008, en treinta y siete días, el secretario de Gobierno de Bogotá, Juan Manuel Ospina Restrepo, después de cuatro años en la administración de Luis Eduardo Garzón, podrá volver a llamarlo “Lucho”, como en viejas épocas.
Podrá, según sus convicciones, porque por más amigo que sea del mandatario de los bogotanos, durante los últimos cuatro años al frente de la política capitalina (2004- 2007), siempre se ha referido como: ¡alcalde! “Soy un conservador respetuoso de las jerarquías”, dice.
Este es Juan Manuel Ospina Restrepo, un paisa raizal que ‘sobrevivió’ a los embates de la política capitalina durante cuatro años como Secretario de Gobierno de Bogotá. En entrevista con EL NUEVO SIGLO, se despachó en materia política. No sólo plantea que su Partido Conservador debe tener un profundo debate interno, sino que se inicia la campaña a la Presidencia de la República.
EL NUEVO SIGLO: Usted, como reconocido Conservador, fue el estandarte político de la administración de Luis Eduardo Garzón, reconocido personaje de la izquierda en Colombia. ¿Cómo vivió los cuatro años?
JUAN MANUEL OSPINA RESTREPO: Es lo que representa Luis Eduardo Garzón en la izquierda del país, con una posición centrada en el tema del desarrollo de la Democracia. No es una izquierda de lucha de clases, de ricos contra pobres, ni pasar cuentas de cobro históricas contra los que han usufructuado el poder, sino que buscan aportar propuestas para el desarrollo y enriquecimiento de la democracia que no es de izquierda ni de derecha.
Entre los dos hay un punto de identidad y es la tarea de sacar a Colombia del ciclo infernal de guerra, ilegalidad y corrupción. Eso no se realiza extinguiendo la democracia, sino profundizando. ¿Cómo? Volviendo cada día más responsables a los ciudadanos y que participen. Hay que democratizar el poder, no personalizando ni concentrarlo, sino empoderando expresiones ciudadanas, con la guía fundamental de la Constitución Política.
Este gobierno, desde 1991 cuando se expidió la Constitución, es el que más se ha comprometido con la puesta en vigor, especialmente el concepto cardinal del Estado Social de Derecho, obra de los constituyentes conservadores Misael Pastrana Borrero y Álvaro Gómez Hurtado.
El alcalde Garzón siempre ha dicho que no es de la izquierda de la lucha de clases, sino de la izquierda de la lucha por los derechos, entonces soy un conservador por la lucha de los derechos. Lo aprendimos, en el escenario que nos conocimos, él como Presidente de la CUT y yo como Presidente de la SAC y del Consejo Gremial Nacional. ‘Lucho’, en un lado de la mesa y yo el otro. Fue apareciendo, difícil de explicar, un entendimiento con la mirada. El otro habla y uno pensaba “yo hubiera dicho eso” y a la inversa.
Un día, tomando tinto en la cafetería del Virrey, una especie de oficina alternativa, sin que fuera alcalde, me decía Lucho, “vamos a terminar haciendo política. Usted siga de godo bacano y yo sigo en mis cosas”.
Hace cuatro años, el candidato Garzón, cuando yo estaba leyendo el periódico a las nueve de la mañana en mi casa, ocho días antes de las elecciones, sonó el teléfono. “Te voy a pedir un favor. Si ganó las elecciones serías el secretario de gobierno”. No estaba en mi agenda. Hablé con María Elvira y acepté.
Esta experiencia se da en otros países. Lo que se llama la vertiente social conservadora. Sigo como belisarista, compartí los planteamientos sociales de Misael Pastrana. En el trasfondo de ésta posición, un sector importante del Partido Conservador, hoy un tanto acallado y al margen, están los principios del humanismo cristiano, que en otro contexto, hubiéramos sido demócratas cristianos que en Colombia no existió.
‘Guantanamera’
E.N.S.: ¿Esas uniones entre varias tendencias se darán para las elecciones de 2010 con Luis Eduardo Garzón?
J.M.O.R.: Estuve los cuatro años porque creo que este país necesita construir un proyecto político que permita la convergencia en un centro democrático y social donde confluyan sectores progresistas del partido conservador, liberales, el sector social demócrata del Polo, la izquierda radical del Polo y personas independientes. En este punto nos encontramos con Luis Eduardo Garzón. Con la manera gráfica que tiene de bautizar las ideas. Lo llama ‘Guantanamera’.
Creó en Guantanamera. Esto hay que seguirlo. Este es un momento de reconfiguración de fuerzas políticas. No veo gobiernos de partidos en el horizonte próximo, bien sea de la vertiente uribista o la vertiente que se plantea. Es una visión de pos uribismo. No hacerle oposición a Uribe, sino plantearle al país algo más que Uribe. Eso va para el 2010. Ese proyecto político hoy lo representa Luis Eduardo Garzón. Este país es demasiado dinámico en política y deberá seguir. Soy un soldado de esa causa.
E.N.S.: ¿Cómo sería Garzón con usted en la fórmula vicepresidencial?
J.M.O.R.: Nunca me he movido pensando en cómo serán los puestos más adelante. Me la jugaré a fondo para ayudar a conformar ese escenario de un centro democrático y social. Tengo la esperanza que más de un conservador tenga la misma aspiración.
E.N.S.: ¿Tiene algo que ver con el partido que supuestamente se crearía “La nueva izquierda”?
J.M.O.R.: Eso de la izquierda y la derecha está superado. Ahí metieron muchas personas que no son de izquierda. Juan Camilo Restrepo, Antanas Mockus, Rafael Pardo. Esto no puede ser un concepto atrapatodo. Es un centro que tiene que tener marcado sabor de cambio y propuestas.
E.N.S.: Para las elecciones presidenciales de 2010 ¿Usted ve a los partidos con sus propios candidatos?
J.M.O.R: No. Ni al Polo, ni Liberales los veo solos. El Partido de la U es un atrapatodo y Cambio Radical lo mismo. Los une porque tienen un mariscal en la cabeza. Se obedece. Tienen procedencias múltiples entre sus militantes.
Seguramente vamos a un escenario de dos grandes coaliciones. Una derecha que tiene como líder visible a Álvaro Uribe Vélez y otra que es más centro o centro izquierda, que en estos momentos tiene como uno de sus cabezas a Luis Eduardo Garzón. Estas son las fuerzas que avanzan para el 2010. Se está definiendo el pos uribismo. ¿Qué viene después de Uribe? Amanecerá y veremos. No tengo bola de cristal.
Vertientes acalladas
E.N.S: ¿Y el Partido Conservador qué?
J.M.O.R: Se dedicó a darles gobernabilidad a otros. Tiene capacidad de disciplina. Es la máquina política más eficiente en Colombia. Tiene el mayor rendimiento entre votantes y curules conseguidas, mientras el partido liberal ha operado con mayorías pero ha sido despilfarrador de votos. Ambas colectividades debe vivir un debate interno. El partido Conservador aprendió a operar en minorías como el Partido Comunista.
El Partido Conservador debe decir “doctor Uribe hasta aquí vamos con usted”. Estas vertientes que han estado acalladas por la aplanadora uribista, les llega la hora para comenzar ha expresar y plantear. ¿Qué significa una propuesta y presencia conservadora en el escenario del pos uribismo? No hay respuesta y hay que trabajarla. Hay un unanimismo, sospecho, en el Partido.
Hay muchas voces acalladas que escampan en otras fuerzas políticas. Conservadores hay en todos los partidos y movimientos menos en el liberalismo. En los barrios hay muchos ediles que se han inscrito por otras fuerzas que quisieran volver a su casa. No pueden seguir de arrimados.
E.N.S.: ¿Cuál es la fórmula para unir el Partido Conservador?
J.M.O.R: Hay que hacer el ejercicio en torno a qué significaría una propuesta de origen conservador en estos nuevos escenarios que se abrieron para la política. Estamos avanzando en el pos uribismo. Es una convicción que tengo. EL NUEVO SIGLO ha puesto más de un mojón en esa dirección.
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12/05/2007 04:21:00 p. m.

