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2/25/2010 01:33:00 p. m.
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2/25/2010 01:26:00 p. m.
Opinión| 15 Ene 2010 - 10:36 pm
Por: Mauricio García Villegas
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1/16/2010 06:10:00 a. m.
Por: Giovanni González Arango
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1/14/2010 07:22:00 a. m.
Infortunadamente para el Estado de Derecho que desde estas páginas hemos defendido, una revisión cuidadosa de la argumentación del Procurador les da la razón a los segundos. El concepto final es bastante claro, casi obvio en su intención de apoyar una segunda reelección del presidente Uribe, pero incurre en contradicciones que no dejan de ser sorprendentes.
Frente al certificado del Registrador que suponíamos necesario para garantizar la legitimidad del proceso de recolección y financiación de las firmas, se concluye que esto ya se hizo en el momento en el que la Registraduría avaló las firmas y recibió los balances de los promotores de la iniciativa. La certificación de legalidad de la financiación de las firmas no es entonces requerida, pese a que el propio Registrador determinó que la plena validez del certificado dependía de los topes y posibles fraudes.
En ese mismo sentido, se acepta que la posible violación en los topes es grave, pero no tanto como para afectar la validez del referendo. La incidencia de tan indecorosa situación sería apenas de orden personal o administrativo. El transfuguismo que permitió la votación en el Congreso tampoco constituiría un vicio de trámite y, a lo sumo, daría para una sanción disciplinaria. Y se acepta que la convocatoria a extras en el Congreso fue irregular pero, de nuevo, sin consecuencias.
Sobre si el referendo podría dar lugar a una sustitución de la Constitución, toda vez que existe la posibilidad de que para cada nueva reelección el Presidente acuda a la voluntad popular, el Procurador nos recuerda que en su sentencia sobre la primera reelección la Corte Constitucional dejó claro que al pueblo le estaba permitido modificar el contenido del pacto político. En lo que no reparó fue en lo taxativa que fue la Corte en dicha sentencia al aclarar que la reelección sólo estaba permitida por una única vez. Por lo mismo, el concepto tampoco nos aclara cuál es el futuro del equilibrio de poderes y el democrático sistema de pesos y contrapesos. Preocupación esta que, en últimas, representa lo central de todo cuanto se ha discutido en los últimos 14 meses.
Para terminar, se acepta que la Ley de Garantías que rigió para la primera reelección sigue vigente y aplica, pues, para el caso en que el Presidente desee postularse como candidato, una vez que se conozca el resultado del referendo. Y se le aconseja, desde el plano ético ya que jurídicamente nada lo obliga, que se acoja a la ley. Una postura que ha debido adoptar hace seis meses y que, como ya no lo hizo, garantiza que en caso de que el Presidente sea candidato no habrá igualdad de condiciones en la contienda electoral.
¿Cómo llegamos a este punto de no retorno en el que, no obstante las serias irregularidades y anomalías de orden formal y sustantivo que encierra el referendo reeleccionista, el jefe del Ministerio Público le pide a la Corte Constitucional que declare su exequibilidad? La respuesta, por lo pronto, parece estar del lado del Estado de opinión. Lo que antes no pasaba de ser una hipótesis gubernamental de corte más bien teórico, luce ya como una realidad tangible que comienza a cobrar vida jurídica con el concepto del Procurador. Lamentable y preocupante.
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1/14/2010 07:15:00 a. m.
Política |12 Ene 2010 - 4:15 pm
Por: Redacción Judicial
Audio | Política
"Si hay un tercer periodo de Uribe no habrá independencia de la Procuraduría": Gustavo Petro
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1/14/2010 07:14:00 a. m.
El Senador del Polo Democrático, Jorge Robledo, dijo a Caracol Radio que no se hace muchas ilusiones que el Procurador Alejandro Ordóñez vaya a pronunciarse en contra del referendo de la reelección.
Sostuvo que el Procurador es amigo del Presidente Uribe y le debe la elección de su cargo al jefe del estado y a su bancada con lo cual no se entendería que su concepto sea en contra.
El Senador y miembro del Directorio Nacional Conservador, Omar Yepes, sostuvo que los tiempos no le alcanzan al referendo así la corte constitucional se pronuncie a favor pero que el Presidente Uribe ya no alcanzó a ser candidato y debe presentarse pero para el 2014.
El Vocero del liberalismo Senador, Juan Manuel Galán manifestó que ojala el Procurador tuviera en cuenta todos la clase de vicios del referendo y que para cualquier ciudadano común y corriente la ilegalidad de esa iniciativa es evidente.
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1/11/2010 08:18:00 a. m.
El presidente colombiano se niega a revelar sus intenciones si el tribunal avala un tercer mandato
La situación sigue, con todo, calentándose en lo que ya es verdadera precampaña, ante la que se perfilan dos escuelas. La que sostiene que los recientes atentados de las FARC, con el brutal asesinato del gobernador de la provincia del Caquetá, Luis Francisco Cuéllar, prueban que la política de seguridad democrática es incapaz de acabar con la guerrilla -en realidad, un hatajo de bandoleros y terroristas-, y la que, por el contrario, porfía con que hace falta una tercera oportunidad para que Uribe saje definitivamente ese absceso de la democracia colombiana. Y a la vista de los altísimos índices de popularidad presidencial, cabe poca duda de que la segunda es mayoritaria.
Igualmente, la verborragia del vecino de al lado, el presidente venezolano, Hugo Chávez, secunda para conjurar problemas de política interior esa preferencia, con sus acusaciones de que Estados Unidos va a atacar a su país desde bases colombianas e islas holandesas del Caribe, razón por la que mete también en el ajo a un país que desde que perdió Indonesia en 1949 no ha querido oír hablar de aventuras militares.
Son cada día más las voces nacionales e internacionales que piden al presidente que adelante su compromiso de no presentarse a un tercer mandato aunque la sentencia del tribunal lo autorice: que se contente con ocho años de éxitos en la lucha contra la subversión, pero de profunda atonía en lo social. Un tercer Uribe es, además de inapropiado (que la ley por él impulsada le sea aplicada), innecesario. Sucesores los hay en casa y en la oposición, pero, sobre todo, Colombia precisa otros aires. El mejor y más democrático servicio que puede prestar hoy a la nación es tomarse un merecido descanso.
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1/08/2010 06:59:00 a. m.
| Alejandro Acosta. Revista DineroCámara de Representantes |
Al trámite del referendo reeleccionsista le surgió un nuevo vicio de forma en su trámite. La sesión extraordinaria que se programó en la plenaria de la Cámara para aprobar el texto del proyecto reeleccionista durante la madrugada del 17 de diciembre fue convocada oficialmente después de que hubiera tenido lugar y de que la Cámara ya hubiera aprobado el referendo.
Así consta en un concepto emitido por la Imprenta Nacional donde le informa a la Corte Constitucional dicha irregularidad.
En el documento la Imprenta informa que el decreto que convocó a la sesión extraordinaria en la plenaria de la Cámara de Representares fue publicado en la tarde de ese mismo día, casi 18 horas después de la votación que aprobó la ley del referendo.
Esta mañana, en diálogo con Caracol Radio, el ex magistrado y ex presidente de la Corte Constitucional Alfredo Beltrán explicó que los decretos que convocan a este tipo de reuniones se debe publicar antes del encuentro y no después; además que sólo se puede convocar a una extraordinaria si el Congreso se encuentra en receso.
“La reunión se realizó en el madrugón entre el 16 y el 17 de diciembre, se aprobó el referendo con una votación a las 3:40 de la mañana, lo que significa que así se hubiera publicado el decreto la noche anterior, que no se hizo y es una falta gravísima, fue una sesión por fuera de las condiciones previstas en la Constitución”.
Según Beltrán la sesión es inconstitucional por no haber publicado el decreto antes de la reunión y por haberla programado incumpliendo las leyes. Escuche qué ley se violó en este caso y por qué no tiene validez esta sesión.
Agregó que el certificado de la Imprenta no sólo muestra la irregularidad de la sesión extraordinaria, sino que además tiene en cuenta que dicha reunión se realizó cuando todavía estaban vigentes las sesiones ordinarias.
Otro de los interesados en conocer el concepto de la Imprenta Nacional era el congresista de Cambio Radical, Rodrigo Lara Restrepo, quien habló con la misma cadena radial y explicó por qué este certificado era vital para las pruebas que recolecta el magistrado de la Corte Constitucional que tiene a cargo el estudio de la ley de referendo, Humberto Sierra Porto.
Según explicó Lara Restrepo, desde septiembre había solicitado a la Imprenta que “certificara la fecha de publicación del decreto convocatorio a extras, aquí lo que hubo fue un decreto que surtió efecto sin darse a conocer al país, este procedimiento no admite excepción alguna, porque abriría la puerta a leyes secretas de espaldas al país".
El certificado de la Imprenta Nacional hace parte de las pruebas pedidas por el magistrado Sierra Porto, quien lo analizará como parte fundamental de las pruebas que pidió a varias entidades para definir si considera que el referendo reeleccionista es constitucional o no.
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11/19/2009 10:53:00 a. m.
En la más reciente encuesta Gallup el 82 por ciento de los encuestados se muestran a favor de la reelección y el 17 por ciento en contra. Esta encuesta que fue realizada en cinco ciudades capitales y tiene una muestra de 1000 personas de todos los estratos contrasta radicalmente con lo que se ve en una encuesta que la Misión de Observación Electoral le hizo a las “élites”. La Moe entrevistó a a miembros de 157 instituciones (representantes de los gremios, directores de ONG´s, medios, cabezas de organizaciones sindicales y académicos). Frente a la pregunta qué tan de acuerdo o desacuerdo está usted con la segunda reelección presidencial el 78 por ciento de los encuestados dicen estar totalmente en desacuerdo, el 8 por ciento dice estar totalmente de acuerdo y el resto están en posiciones intermedias.
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11/18/2009 11:16:00 a. m.
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| Agro Ingreso Seguro es apenas el más reciente escándalo que sacude al gobierno del presidente Álvaro Uribe Vélez, pero no es el único. Y éste, igual que los demás, tampoco le ha afectado en su imagen; es como si el primer mandatario estuviera blindado contra los efectos de irregularidades y corrupción. A él, como el teflón, todo le resbala y nada le afecta. A lo largo de siete años, su administración ha estado cargada de situaciones anómalas que por lo delicadas hubieran hecho tambalear a cualquier mandatario que no fuera Álvaro Uribe, como lo ha reseñado la prensa internacional. Macabros positivos En su momento, la senadora Cecilia López dijo que el ministro Santos “carga con la mayor vergüenza” del 2008, al hacer referencia a los llamados ‘falsos positivos’, una práctica que se venía ejecutando por un sector de las Fuerzas Militares en muchas zonas del país: desaparecer jóvenes para presentarlos como guerrilleros dados de baja y aumentar las cifras de la Seguridad Democrática. En ese momento los sectores políticos de oposición pidieron la cabeza de Santos, pero el Ministro se mantuvo, ratificado por el Presidente. Cohecho de uno El de la ‘Yidispolítica’ es el caso que más sorprende a entendidos y legos, porque es la única situación en que en una condena por el delito de cohecho solo hay un culpable (Yidis Medina y Teodolindo Avendaño). En ese tipo penal siempre debe haber dos partes responsables; uno que da y otro que recibe. La propia Yidis aceptó haber recibido prebendas de funcionarios, como el ex ministro Sabas Pretelt y el ministro de Protección, Diego Palacio; pero ellos siguen allí, desempeñando sus funciones como si nada hubiera ocurrido y con el respaldo incondicional del presidente Uribe. Reelección sí o sí El estudio y aprobación del referendo reeleccionista ha dejado a su paso una estela de dudas para la transparencia de este proceso. Desde el mismo paso de la recolección de las firmas y su financiación, con violación de los topes, hasta el mismo trámite en el Congreso han sido cuestionados por todas las maniobras realizadas por el Gobierno para sacar la iniciativa, como por ejemplo, convocar sesiones extras en la madrugada del 17 de diciembre. La oposición denunció que el Gobierno destinó más de $230 mil millones del presupuesto para garantizar los votos y aprobar el proyecto. Pirámides del ‘tumbe’ Varios congresistas, en su momento, cuestionaron fuertemente al Gobierno por su pasividad en el tema de las captadoras ilegales de dinero, o pirámides, que dejaron en la ruina a miles de familias en todo el país. Por esta situación permanece preso David Murcia, cerebro del problema, y quien además contribuyó en la financiación de la recolección de firmas para impulsar la segunda reelección del presidente Álvaro Uribe. Es la hora en que la mayoría de las familias afectadas están a la espera de que se les devuelvan los dineros que entregaron. País de ‘chuzados’ El escándalo de las ‘chuzadas’ en el gobierno Uribe comienza con las denuncias de interceptaciones de la Policía a magistrados, periodistas y dirigentes políticos, y por eso fueron destituidos 11 altos mandos de la Institución, contando al general Jorge Daniel Castro. Pero no fue el único caso, porque posteriormente se conoció que la misma irregularidad era cometida por la oficina de inteligencia del DAS, y que la Fiscalía también chuzaba. La Procuraduría General de la Nación también tendría equipos para hacer interceptaciones. Dice la oposición que las órdenes para chuzar salieron del Gobierno. Paras’ en palacio Fue muy sonado el caso de la misteriosa visita de un enviado del jefe paramilitar alias ‘Don Berna’ a la Casa de Nariño. En esa ocasión se dijo que el ingreso se produjo por la parte de atrás de la edificación, como lo mostraron las cámaras de seguridad del lugar. El secretario jurídico de Palacio, Edmundo Del Castillo, admitió que tuvo tres reuniones con el abogado del jefe ‘para’, Diego Álvarez, quien le habría entregado pruebas de un supuesto complot de la Corte Suprema contra el presidente Álvaro Uribe. Dice el funcionario que recibió cuatro discos compactos con grabaciones. |
| Análisis de Alexandra García |
Para la analista política Alexandra García, el blindaje de que goza el presidente Álvaro Uribe se debe a varios factores, uno de los cuales es un excelente manejo de medios y una forma muy particular de desviar la atención cuando le tocan un tema que no le interesa. Considera igualmente que el primer mandatario saca ventaja del hecho de que nunca ha dejado de ser candidato, y en cada actuación en público se presenta como tal, tratando siempre de ganarse la aceptación de la gente. Así mismo atiende todas las invitaciones y hace presencia tratando de vender su imagen como candidato.
Otra explicación a la aceptación de Uribe, según el concepto de García, es que la ciudadanía en nuestro país responde a la cultura de que el fin justifica los medios, y no le importa si existe corrupción o si hay desfalcos, siempre que se obtengan los resultados que se están buscando que, para el presente caso es el mejoramiento de la percepción de seguridad, producto del estilo de gobierno de Uribe.
Alexandra García es abogada de la Universidad del Norte y Politóloga de la Universidad del Estado de Pensylvania, EU.
http://www.elheraldo.com.co/ELHERALDO/BancoConocimiento/L/luribescandalo/luribescandalo.asp?CodSeccion=48
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10/19/2009 10:22:00 a. m.
Pese a la acumulación de desastres, Uribe es el favorito para un tercer mandato
M. Á. BASTENIER - Bogotá - 12/10/2009
Es el culebrón más largo de la historia de los medios de comunicación colombianos: ¿será Álvaro Uribe candidato a tercer mandato y segunda reelección? El mandatario repta desde hace meses hacia una declaración que casi todos dan por afirmativa, mientras él dejaba que calara la idea de que no podía pronunciarse porque si lo hiciera se convertiría en un pato cojo.
Es el culebrón más largo de la historia de los medios de comunicación colombianos: ¿será Álvaro Uribe candidato a tercer mandato y segunda reelección? El mandatario repta desde hace meses hacia una declaración que casi todos dan por afirmativa, mientras él dejaba que calara la idea de que no podía pronunciarse porque si lo hiciera se convertiría en un pato cojo, como los presidentes estadounidenses que en los últimos meses de su mandato apenas acarrean poder ante seguidores y adversarios. Pero hay otras razones. El líder colombiano no quiere comprometerse mientras no sea seguro que pueda presentarse, y una serie de obstáculos legales, tanto de calendario como constitucionales, pueden hacer que eso no ocurra hasta marzo de 2010, en vísperas de las elecciones legislativas, fecha también para el referéndum que legalizaría su candidatura.
De entre todas las personalidades directa o indirectamente consultadas solo el ex presidente Belisario Betancur afirma que Uribe no piensa presentarse; el aspirante del partido liberal a las presidenciales de mayo próximo, Rafael Pardo, explica con conocimiento enciclopédico cómo es imposible que se presente porque la Corte Constitucional le negará el permiso, pero no duda que el presidente bien quisiera hacerlo; y la práctica totalidad de las voces políticas lo dan por presentado, como Carlos Gaviria, candidato del Polo en 2006, que, aunque fue fácilmente batido por Uribe con el 22% de los sufragios, obtuvo la más alta votación de todos los tiempos a una izquierda que no trata de disimular que lo es; y en ello coincide el aspirante oficial de esa izquierda para 2010, Gustavo Petro, partidario de sacar votos hasta de los sumideros para frenar a Uribe.
Colombia, como Dorian Grey, no quiere mirarse al espejo porque la lista de desaguisados que amojonan el segundo mandato presidencial, haría sonrojar hasta a un dictador. Enumerarlos es como una visita al museo de los horrores: más de medio centenar de diputados uribistas procesados o en la cárcel, la mayoría por conexiones con los paramilitares; espionaje telefónico del DAS (Departamento Administrativo de Seguridad) sobre todo el que se mueva; compra de votos a la vista del público para cambiar la Constitución; adjudicación de notarías a cambio de apoyo parlamentario; legitimación del transfuguismo masivo, como ocurrió en la aprobación de la ley del referéndum ya citado, sobre el que el Ejecutivo estudia la reforma del censo para que la cifra de siete millones y pico de votantes, mínimo exigible para que valga la consulta y que son la cuarta parte del electorado, quede en poco más de cuatro millones, con lo que a Uribe le bastarían dos para ser candidato; el caso más egregio de todos, los dos mil y pico falsos positivos -eufemismo por asesinato- de otros tantos campesinos perpetrados por el Ejército para hacerlos pasar por guerrilleros, sobre los que Uribe no reconoce responsabilidad ni conocimiento. Y la última bofetada, la certificación estadounidense de que Colombia coopera en la lucha contra la droga -especialmente, cediendo el uso de siete bases a Estados Unidos- cuyo texto está concebido en lenguaje de potencia protectora a tribu protegida. Washington afirma, entre otros descaros, que "facilitará el diálogo entre el Gobierno colombiano y los cuerpos sociales", dando por sentado que Bogotá necesita que la estimulen. Y nadie protesta.
Pero esa letanía no parece contar para lo que se llama en Colombia opinión pública que, en realidad, se reduce a poco más de un tercio de 44 o 45 millones de habitantes, que son los que votan, los que tienen voz, y a los que el presidente tiene convencidos, seducidos, o simplemente, favorecidos por su mandato. Sobre esa base el uribismo gubernamental ha incluso teorizado. Esa masa constituye un Estado de Opinión, superior incluso al Estado de Derecho, y sobre el que voces áulicas se apoyan para decir que si el pueblo lo quiere no puede haber inconveniencia legal que se interponga.
Las espadas en alto se expresan en un escueto binomio: elecciones con o sin Uribe; si es con parece difícil que el movimiento TCU (Todos contra Uribe) pueda lograr su propósito; excepto un puñado de intelectuales y sindicalistas, el resto de las clases ilustradas vota arrastrando a su clientela por un presidente gracias al cual ven la luz al final del túnel, un país del que las FARC, marxistas quizá, terroristas seguro, hubieran desaparecido exterminadas por el ángel vengador, del que pudieran disfrutar comiéndose el ajiaco en su segunda residencia; y si es sin, todo vale desde la victoria del que unja Uribe como delfín, para lo que hay más aspirantes que partidos, hasta una tupida nómina de opositores que van desde el uribismo antireeleccionista -Germán Vargas Lleras; el partido liberal y el Polo; algún girón conservador con la ex embajadora en España Noemí Sanín; los llamados tres tenores del partido Verde -que podría ser de cualquier otro color- los ex alcaldes de Bogotá, Lucho Garzón, Antanas Mockus, y Enrique Peñalosa, de los que este último es ya precandidato; y hasta un candidato sin partido, pero asimilable a varias de las formaciones anteriores, Sergio Fajardo, antioqueño como el presidente, Álvaro Uribe Vélez, que en ese caso improbable dejaría el poder. Hay quien dice que hay túnel, pero lo que falta es luz.
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10/14/2009 10:08:00 a. m.
Un nuevo lío se registra en torno al referendo de la reelección presidencial y la revisión que la Corte Constitucional hace de éste.
13 Oct 2009 - 12:33 pm
Por: Elespectador.com
El representante Guillermo Rivera explicó su solicitud a la Corte Constitucional.
El Partido Liberal, en carta enviada al magistrado Humberto Sierra Porto, pidió que él siendo el ponente del estudio del referendo, investigue cómo fue aprobada el acta de la plenaria del pasado 17 de diciembre.
El vocero para este tema dentro de las ‘toldas rojas', el representante Guillermo Rivera, manifestó que en el acta de diciembre de 2008 que fue aprobada el pasado 7 de octubre, se cometió una irregularidad.
Según el Legislador, si se hace un cruce de información entre los representantes que votaron el proyecto y los que aprobaron el acta, se evidencia que muchos intentan corroborar algo de lo cual no pueden dar fe.
"Posiblemente se configuró una aprobación irregular que debe ser indagada", aseguró Rivera.
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10/14/2009 09:36:00 a. m.
ENTREVISTA A HUMBERTO DE LA CALLE (EL TIEMPO)
¿Le produce algún reproche todo lo que se dice que pasó en la aprobación del referendo?
Pues hay demasiado ruido, demasiadas acusaciones pero yo no sé si sean ciertas o no. Más allá de eso, me parece que, mirando en profundidad, lo que está pasando en la democracia colombiana es muy grave. El Congreso, que es el elemento central de una democracia representativa, ha llegado a su máximo punto de ilegitimidad política y de ahí surge todo un mar de denuncias penales que van y que vienen. Y se ha producido una especie de desplazamiento del árbitro democrático hacia las cortes, particularmente a la Constitucional. Eso es muy patológico y el primer deber que tendríamos los colombianos es recuperar el Congreso. Lamentablemente, sólo los 'tres tenores' y Fajardo vienen hablando de un punto tan delicado cuando proponen llevar al próximo Congreso lo que ellos llaman una 'selección Colombia' de candidatos.
(Risas). Está como bueno el apodo... La aprobación del referendo es una derrota del ex presidente Gaviria y de los candidatos liberales. ¿Uribe le está dando sopa y seco a la oposición?
La oposición no ha logrado descifrar el juego. Pero hay que reconocerle a Gaviria que fue Presidente y salió con una altísima popularidad y que fue secretario de la OEA, y el hecho de que se haya venido aquí a lidiar manzanillos y a tratar de construir un partido serio me parece que es digno de aplauso.
Eso nadie se lo niega. Incluso muchos no se resignan a que él no sea el candidato para atajar al Presidente...
Lo cierto es que el Partido Liberal está en una gran encrucijada. Cuando empezó el lenguaje de oposición, terminó en una especie de maridaje con el Polo que fue diluyendo el mensaje tradicional de centro izquierda del Partido Liberal. Y por el otro lado, Uribe se robó las bases liberales y ha dejado al Partido sin saber cómo actuar. Incluso, en un principio cometió un grave error. Recuerdo, y lo hago con tristeza porque me parece una gran equivocación del Partido, cuando el presidente López dijo que la seguridad democrática era un gran error porque era para que los ricos pudieran ir a Anapoima los fines de semana. El Partido Liberal no entendió, a diferencia de Uribe, que el clamor por la seguridad cobijaba todas las capas sociales. Y de ahí en adelante el Partido ha tratado de mantener una posición no tan agresiva como la del Polo pero jugando en sándwich entre dos situaciones extremas y la polarización puede colocarlo en una situación aún más difícil. La posibilidad del Partido Liberal la veo si hay segunda vuelta y atrae a muchas fuerzas políticas no uribistas. Pero con Uribe de candidato y un triunfo suyo en primera vuelta, la posición del Partido Liberal está muy comprometida.
Los preámbulos de esta segunda posible reelección de Uribe son tan 'sui géneris', que también tiene congelados a quienes serían sus naturales sucesores. Los tiene sin trabajo, sin discurso, y prácticamente sin futuro, por lo menos inmediato...
Sí, es una situación absolutamente particular. Todos los candidatos uribistas han quedado parqueados a la espera de lo que ocurra. Y la política está girando alrededor de Uribe. A él le conviene la incertidumbre. El copa todo el escenario. Pero es un juego muy arriesgado, porque si llega a caerse el referendo, en la Corte o porque no hay votos suficientes, a mes y medio de elecciones no habrá ningún sucesor acreditado de Uribe. Lo que debería hacer el uribismo es convertir el referendo en una especie de campaña presidencial tipo plan B, para que los líderes del referendo estén en capacidad rápida de tomar la bandera en caso de que Uribe no lo logre.
¿O sea que, por si acaso, Juan Manuel Santos debe ponerse el overol de promotor del referendo pero sin quitarse el vestido de candidato presidencial?
Es que él como candidato presidencial quedó absolutamente congelado, preso de una posición coherente, pero arriesgando la meta de su carrera política para el 2010. La única salida que le queda, por si no logra Uribe coronar, es acreditarse como jefe del referendo, para certificarse como una especie de delfín de Uribe desde ahora, y convertir la campaña del referendo no en una campañita secreta para sus aspiraciones sino en la gran campaña que lo proyecte hacia el futuro. Así debería hacer Noemí Sanín.
A mi manera de ver ella cometió un error monumental, quién sabe aconsejada por quiénes, al incurrir en contradicciones como la de apoyar el referendo, pero estar lista para enfrentarse con su resultado, que será la candidatura del Presidente.
Sí. Su último mensaje ha sido difícil de descifrar. Noemí es una política extremadamente competente y experimentada, pero ese último mensaje de uribismo y candidatura, sin oponerse siquiera a la reelección...
Referendo sí, pero mi candidatura también...
Exacto. Por lo menos debería decir Uribe sí y referendo no. Pero llegará el momento en que tendrá que decir soy mejor que Uribe, por lo que deben elegirme a mí y no a Uribe.
Claro, porque si no es así y Uribe sigue siendo el mejor, ¿por qué no elegir entonces al uribista original? Es que sólo hay una manera de que Noemí sea viable como candidata: que ella sea mejor que Uribe. Su viabilidad depende de cuántos colombianos crean eso.
Por eso hay cierto grado de desconcierto entre sus seguidores. Su mensaje ha resultado un poco difícil de entender, por lo que debería concentrarse en explicarlo.
¿No será que su mensaje es inexplicable?
O que cierto grado de ambigüedad le conviene mientras hace campaña y mira más adelante cómo hace para aterrizar ese mensaje.
¿Será que los Juan Manuel Santos y Noemí Sanín sonríen públicamente con los resultados de la semana pasada en el Congreso, pero en privado están prendiendo veladoras para que el referendo no logre pasar las dos grandes pruebas que le quedan?
Pues si vamos a las posibilidades que tiene de pasar esos exámenes finales, yo creo que el referendo es inconstitucional tanto por razones de forma como de fondo. Más allá de la coyuntura, lo que hay en juego es un problema sobre la concepción de la democracia. Yo pertenezco a quienes creen que no basta usar las mayorías para que un esquema sea democrático. Hay que ir mucho más allá por el respeto a las minorías, a los derechos humanos, al equilibrio de poderes. Los amigos del referendo lo que nos están diciendo es que basta con que haya mayorías porque el que las tenga mande, como si eso fuera suficiente para darle el carácter democrático a la decisión.
Pero que las mayorías manden no es inconstitucional....
Pero tienen que mandar con respeto, preservando los derechos de la oposición, teniendo en cuenta las diferencias, respetando el equilibrio de poderes. Lo que no es democrático es simple y llanamente decir yo soy mayoría y punto. Ahí está el problema de fondo del referendo. Quienes creemos que la democracia es algo más complejo tenemos un lenguaje demasiado abstracto. A una peinadora del barrio Kennedy es muy difícil hacerle creer que el hecho de que Uribe gane el referendo no es una forma de democracia, como lo viene pregonando Valencia Cossio. Pero si yo fuera magistrado, pensaría que no bastan las mayorías para que la nueva reelección, que cambia las reglas de juego, desequilibra los poderes de tal manera y afecta tan profundamente la Constitución del 91, sea constitucional.
¿No será que a usted, que fue gestor de la Constitución del 91, lo deberíamos recusar? Está tan de moda, que ahora hasta pretenden recusar al Presidente.
No faltará quién me recuse, porque el deporte nacional ahora no es el fútbol sino la recusación, que también es una deformación muy grave del esquema político. Los políticos no están definiendo las cosas, el Congreso las deja sin resolver y todo termina en las cortes, por un lado o por el otro.
¿Tiene algún asidero en la realidad recusar al Presidente para que no sancione la ley del referendo?
Eso no tiene asidero en la configuración legal. Pero ese congresista del Polo que la ha propuesto tiene razón en que ilumina un hecho que es cierto: que el texto del referendo, por la manera como quedó redactado, sólo tiene un destinatario, que se llama Álvaro Uribe. Quedó redactado para que solo le sirva a una persona. El único otro que podría quedar cobijado por el texto del referendo es Rafael Núñez, pero este lleva bastante tiempo descansando en El Cabrero.
La Constitución encarga a la Corte Constitucional de detectar los vicios de forma de las leyes, no los de fondo. ¿Usted cree que sus magistrados deberían salirse de esa camisa de fuerza?
Con limitación y con cuidado. Es cierta la teoría de que la violación de la estructura básica de la Constitución es inconstitucional. Siempre pongo este ejemplo, que, aunque es absurdo porque eso no va a ocurrir, sí sirve para ilustrar lo que le quiero decir: ¿Podría haber hoy un referendo para reestablecer la esclavitud en Colombia? Claro que no. Eso sería inconstitucional, porque hay un conjunto de valores centrales en la Constitución que no se pueden tocar. ¿Cuál es el problema? Es de límites. ¿Dónde está ese límite? Si la Corte Constitucional es la que define cuáles de aquellos temas que tocan la estructura básica, pues estamos ante un poder de la Corte que puede resultar inmoderado. Por eso señalo que hay una gran patología en Colombia. Las grandes decisiones las estamos trasladando a las Cortes e incluso los propios políticos todo el día dicen: pues sobre la suerte de este referendo, que resuelva la Corte. Hay una especie de dimisión. El verdadero centro de decisiones en una democracia es el Congreso, y aquí lo hemos trasladado a las Cortes. Y eso es bastante inadecuado.
Vamos al último obstáculo que le queda al referendo. ¿Cree que saca los siete millones y pico de votos que necesita para su validez?
La votación es difícil de lograr, pero no es imposible. Las encuestas dicen que sí, pero quién sabe si lo dirá la votación. Pero ahora que ganó en la Cámara y que tiene en las manos la ley del referendo, el Gobierno debe ser más cuidadoso que nunca para no incurrir en atropellos. Por ejemplo, a mí, francamente, me escandalizó cuando le preguntaron en este mismo periódico al ministro Valencia Cossio que si estaría de acuerdo con que se trasladara la fecha del referendo concurrentemente con la del Congreso cambiando la ley de participación democrática. Él respondió que no estaba en eso, pero dejó abierta la posibilidad y no la rechazó. Eso sería un atropello. Allá no podemos llegar. Cambiar las reglas de juego ahora es muy grave.
¿Cómo hacemos para distinguir la legítima necesidad de depurar el censo, de una maniobra para reducir el umbral electoral del referendo?
Si una persona ha fallecido no puede pertenecer a un censo electoral de ciudadanos activos. Por eso me parece legítimo que el Gobierno intensifique los mecanismos ya ordinarios y habituales de carácter operativo para dar de baja las cédulas de los muertos, de los militares que no pueden votar, etc. Pero lo que sí me parecería muy grave es que cambie la configuración del censo. Oí de boca de unos congresistas que se quiere fabricar un censo nuevo por vía legal para la elección futura en el referendo. A mí me parece que eso sí se consolida en un atropello.
¿Finalmente doctor de la Calle, con su autoridad de ex vicepresidente, porque sabe eso para qué sirve, cree que le debemos gastar un minuto de tiempo a las cábalas de quién será el vicepresidente en la nueva fórmula de Uribe?
Creo que a lo que deberíamos gastarle tiempo es a eliminar de nuevo la vicepresidencia. Con mucho respeto yo digo que eso no ha funcionado bien.
Pues si lo dice usted...
Pues lo mío es una historia antigua y una etapa de mi vida que no me produjo ninguna satisfacción. El vicepresidente es una especie de llanta de repuesto que no sabe si moverse o no moverse, si ir a los cócteles o quedarse callado. Es realmente el cargo más endemoniado que existe y por eso pienso que deberíamos echarlo al tarro de la basura. Y en ese sentido no perdamos tiempo haciendo ese tipo de cábalas. Entre otras cosas porque si Uribe es reelegido, jamás pensará en dejar el poder.
María Isabel Rueda
ESPECIAL PARA EL TIEMPO
Publicado por
Organización Colombiana de Estudiantes - UNICESAR
en
9/07/2009 06:56:00 p. m.

