EL DRAMA DE LA VIVIENDA EN COLOMBIA

Retomar este título del libro escrito en 1985 por el hoy senador Jorge Enrique Robledo, sirve para precisar el sufrimiento que millones de hogares colombianos continúan viviendo con relación al derecho de tener una vivienda digna.

Resulta paradójico que mientras las lonjas de la propiedad raíz hablan de unidades que valen entre 3 y 6 millones de pesos el metro cuadrado y de valorizaciones prediales en el último año de un 15% en las principales ciudades del país (una auténtica burbuja especulativa) otros hechos muestren que aquí sigue siendo cierto que “tener casa no es ninguna riqueza pero no tenerla es mucha pobreza” y, agregaría yo, perderla es una calamidad.

En junio de 2007 había en el país cerca de 200.000 subsidios de vivienda de interés social sin reclamar, solamente en Bogotá se hablaba de 25.000. Entre las razones más esgrimidas para explicar esta circunstancia están la escasez de suelo urbano para adelantar planes con dicho objetivo, las dificultades de los beneficiarios para llevar a cabo el “ahorro programado” en el sistema financiero que sirve de contrapartida al apoyo gubernamental y también el poco interés de los inversionistas al tener relaciones beneficio-costo muy superiores en otras opciones en vivienda suntuaria para estratos socioeconómicos de mayores ingresos. Todas ellas son la consecuencia de que la vivienda en Colombia hace rato dejó de ser un derecho para convertirse en abundante filón de especuladores de toda laya, desde terratenientes urbanos y avezadas firmas constructoras hasta del sistema bancario, a donde, desde la invención del UPAC, fluyen los mayores réditos generados en esta actividad. Réditos que se acrecientan paulatinamente fruto de las enmiendas que se hacen al sistema vigente.

Según la Corporación Minuto de Dios, en Colombia el déficit de vivienda es de 1.400.000 unidades, distribuidas, de acuerdo al nivel de ingresos familiares medido en Salarios Mínimos Mensuales (SMM), así: Nivel Nro. viviendas Porcentaje 0 – 2 SMM 1.064.000 76% 2 – 4 SMM 196.000 14% Más de 4 SMM 140.000 10% Y agrega que: “tradicionalmente, el mayor porcentaje de soluciones de vivienda de interés social va dirigido a familias con ingresos superiores a los 2 SMM, con lo cual el sector más grande y necesitado (más de un millón de familias) no recibe la atención requerida”. Los recursos del gobierno no logran atender la demanda anual de 200.000 unidades y por eso los “urbanizadores piratas” hacen su agosto con las secuelas conocidas que tal accionar conlleva. Adicionalmente, los deudores del sistema UPAC, que no han podido “conciliar” sus obligaciones con la banca desde la crisis de finales del siglo pasado y que son 800.000 hogares, atraviesan una patética situación.

Clara expresión de ello fue lo sucedido hace poco en Bogotá (donde hay uno de cada ocho de estos casos) cuando un juez, con tanquetas y escuadrones ESMAD, emprendió el desalojo de José Modesto Salcedo Sanabria y su familia en Engativá. Alegando que, si bien se atrasó en las cuotas mensuales del crédito de su vivienda, la deuda contraída fue por 65 millones y ya va en 80 a pesar de que ha pagado 115, Salcedo se atrincheró en su casa y no se dejó expulsar luego de una “batalla campal” de 8 horas.

Aún en los momentos en los cuales el Estado ha hecho intentonas para “resolver el problema habitacional”, éstas han resultado fallidas, entre otras por la precariedad de las condiciones de las soluciones propuestas como resultado lógico en un sector donde predomina el agio con el suelo y con el capital, dos rubros que hoy significan casi la mitad del costo y mientras en la Corte Constitucional se estudia la forma cómo “corregir” las aberraciones de esa despiadada expoliación, el gobierno de Uribe se desvela por emitir nuevos decretos que llenan de prerrogativas y exenciones a los inversionistas, a los grandes constructores y al capital financiero. Cada vez el problema es mayor tanto que, por equivalencia, puede pasarse de hablar de los “descamisados” de otrora a los “destechados” de ahora. En efecto, en 2007 el número de viviendas faltantes es un 40% mayor que en 1980, cuando era de un millón, y el porcentaje que cubre a hogares necesitados de menores ingresos pasó del 65% al 76%. ¡Un drama descomunal!

CON NUEVO CÓDIGO DE MINAS, EL GOBIERNO LE DA MÁS GABELAS A LA GRAN MINERÍA, DENUNCIA ROBLEDO

Oficina de Prensa Senador Jorge Enrique Robledo, Bogotá, septiembre 13 de 2007

Con el proyecto de reforma al Código de Minas que hace trámite en el Congreso, el gobierno le brinda más gabelas a la gran minería, apunta a la yugular de la pequeña y mediana y excluye por completo al Estado de toda actividad productiva, dijo el senador Jorge Enrique Robledo en el foro convocado en el Capitolio por la Comisión Quinta del Senado.

Si el actual Código es un adefesio, agregó Robledo, la reforma lo hace todavía peor. El congresista del Polo Democrático, uno los ponentes, citó el concepto emitido por la Contraloría General, según el cual el proyecto de ley propuesto por el gobierno no aplica el principio de igualdad ni defiende el interés de la nación. Para Robledo, el punto clave del debate es la defensa del interés nacional, que reclama una legislación distinta para la pequeña, la mediana y la gran minería. Frente a esta última, hoy en manos de las trasnacionales, exigió revisar la política que la cobija, es decir, los contratos, las regalías, las tasas de impuestos, las normas ambientales y las relaciones laborales.

Tras analizar los aspectos más problemáticos del proyecto de ley, Robledo propuso redactar un capítulo específico en el que se consagre la protección a la pequeña y mediana minería en aspectos tan sustanciales como el del transporte y los respaldos tecnológico y financiero, incluido el del crédito barato. Concluyó planteando que el Estado debe aumentar en forma sustancial la inversión en auditoría, a fin de extremar la vigilancia sobre la actividad de las trasnacionales, pues “resulta inaudito que el interés público carezca casi por completo de capacidad para juzgar si son veraces los informes que le entrega el capital extranjero”.

“¿PODRÁ SER BUEN PRESIDENTE QUIEN NO HA LOGRADO RESOLVER NI LOS PROBLEMAS DE SU CARTERA?”

Oficina de Prensa Senador Jorge Enrique Robledo, Bogotá, septiembre 12 de 2007

¿Podrá ser buen presidente quien no ha logrado resolver ni los problemas de su cartera?, preguntó el senador Jorge Enrique Robledo en el debate que tuvo lugar hoy en la Comisión Quinta y en el que Andrés Felipe Arias Leyva, ministro de Agricultura, presentó el presupuesto para el sector, presupuesto calificado por Robledo como insuficiente.

El senador del Polo comenzó protestando contra el gobierno nacional por haber destruido la confiabilidad en las cifras. “En lo que tal vez constituya una marca digna del Récord Guinness, son ya dos los directores del DANE que han preferido renunciar antes que someterse a las presiones indebidas de palacio para que se maquillen las estadísticas. El presupuesto del Ministerio adolece de la misma manipulación, pues el ministro Arias presenta las cifras en forma absoluta buscando impedir que se hagan análisis comparativos y quede en evidencia el desastre agropecuario”.

“¿De qué sombrero saca el ministro Arias, por ejemplo, que el crecimiento del PIB rural será en 2008 del 5 por ciento?”. Robledo leyó textualmente el editorial del diario Portafolio, del 3 de septiembre: “La cifra del crecimiento del 1,9 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) rural correspondiente al segundo trimestre de 2007 (…) contradice los resultados del sector dados a conocer recientemente por el ministro de Agricultura, Andrés Felipe Arias, en el evento de rendición de cuentas”. Leyó también las declaraciones del ministro de Hacienda, Óscar Iván Zuluaga, al diario La República del mismo día, en las que afirma que en el primer trimestre de 2007 “la contribución del café al crecimiento de la economía fue de 0,02 por ciento, cuando la del sector agrícola (sin café) fue prácticamente nula, y la del agropecuario negativa (–0,11 por ciento)”.

El ministro silenció de manera premeditada la cifra sobre desempleo rural, del 8,7 por ciento, “la más alta de los últimos dos años”, según Portafolio. Calló también que el crédito al pequeño productor creció apenas en 0,61 en 2006 y en 0,31 en el primer semestre de 2007. No hizo la menor referencia al incremento desmesurado de la pobreza rural, que según estudio del CID de la Universidad Nacional, llega a 90 por ciento de la población, en marcado contraste con la creciente concentración en la propiedad de la tierra. No dijo que en la actualidad, el área sembrada es la misma que había en 1990 ni que en los últimos tres años las importaciones agropecuarias se incrementaron en más de 30 por ciento. Ni tampoco, en resumen, que frente a tanto desbarajuste, el presupuesto de inversión del sector agropecuario es, en términos reales, inferior en 34 por ciento al de hace once años.

El dirigente del Polo remató denunciando como ilegal el “dedazo” de Uribe a favor de la candidatura presidencial de Andrés Felipe Arias y pidiendo la renuncia del ministro. “Si usted quiere ser candidato está obligado a renunciar al cargo que ostenta, porque resulta antidemocrático hacer campaña con lista de mercado en mano y con el presupuesto del Ministerio”.


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