La plata del AIS sigue embolatada

En el debate de la Comisión V se cuestionó el nombramiento de la directora de Proexport. Foto Johnny Hoyos

Por Tomás Betín Del Río

Bogotá.

A hurtadillas rindió interrogatorio ayer ante la Unidad Anticorrupción de la Fiscalía el ex ministro de Agricultura, Andrés Felipe Arias, por su presunta responsabilidad en las irregularidades cometidas dentro del programa de Agro Ingreso Seguro, AIS, en el que se otorgaron de manera fraudulenta millonarios subsidios a grandes terratenientes.

El también precandidato conservador en las pasadas elecciones presidenciales llegó temprano en la mañana a la sede de esa dependencia del ente acusador, donde al parecer habría ingresado por la puerta de atrás, para responder el interrogatorio correspondiente, que se extendió hasta las horas de la noche.

Arias deberá aclarar cuál fue su participación en las irregularidades perpetradas en la entrega de subsidios agrarios no reembolsables que, supuestamente, buscaban ayudar a los campesinos para enfrentar el eventual TLC con EU.

En otro escenario, el parlamentario del Polo Democrático, Jorge Robledo, reiteró ayer en medio del debate de la Comisión Quinta del Senado, a la que fue citado el ministro de Agricultura, Juan Camilo Restrepo, que la familia de la presidenta de Proexport, María Claudia Lacouture, recibió 4.300 millones de pesos a través de los polémicos subsidios del AIS.

Robledo dijo que “la designación (de Lacouture para el cargo que ocupa) es inaudita, pues a su familia le correspondieron 4.300 millones de pesos del AIS, que aún no han sido devueltos”, por lo que pidió la ‘cabeza’ de la funcionaria.

El Senador también se refirió al riesgo de que el actual Gobierno continúe con el modelo Carimagua, concentrando las tierras de la nación y los desplazados en megaproyectos que serían entregados a grandes empresarios.

Interviene la Procuraduría

El ministro Restrepo reiteró que la orientación del Agro Ingreso Seguro será modificada para que los recursos beneficien a los pequeños y medianos agricultores y no a los grandes terratenientes. Sobre la devolución de los dineros del AIS, aseguró que en los próximos días se cumplirá un proceso de conciliación en la Procuraduría General.

El Ministro de Agricultura dijo que el Estado espera la totalidad de esos recursos.

Juan Camilo Restrepo presentó, además, la radicación del proyecto de restitución de tierras a desplazados, mediante el cual se buscará la formalización de 500 mil hectáreas anuales durante los próximos cuatro años.

Cómo has cambiado, mercado

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Postre de notas / Cómo has cambiado, mercado

Ilustración de Matador para el postre de notas. Foto: Matador
Ilustración de Matador para el postre de notas.


Cuando yo era niño, el mercado era muy diferente a lo que es hoy. Se trataba de objetos que se podían tocar y probar, y no una entidad abstracta e intangible, como ahora. Dios estaba en la iglesia, con el sacerdote, y el mercado en la plaza. Ahora el mercado es dios y sus sacerdotes son los financistas y empresarios.

Cuando yo era niño, el mercado no era un lugar tan peligroso como ahora. La gente iba al mercado; el mercado no iba a la gente, y mucho menos con intención de aplastarla. Además, la gente se comía el mercado; el mercado no se comía a la gente. 

- Niños, por favor, el mercado tiene que durar una semana: no se lo devoren entre hoy y mañana...

Cuando yo era uno de esos niños que devoraban el mercado entre hoy y mañana, el mercado no pensaba. No tenía por qué pensar. Era un surtido de alimentos, yerbas, utensilios de cocina, prendas de vestir bastas y baratas, flores y otras cosas -jaulas, alpargatas, ratoneras, zurriagos- que se disponían encima de costales o se exhibían en cajas de palo y canastos.

Se ofrecía el mercado en plazas y centros de abastecimiento grandes y pequeños. Era preciso negociar el mercado con comerciantes de ronca voz y bigote hirsuto -mayormente señoras- que ofrecían mercancías de su propio cultivo. La marchanta pedía un precio, el cliente decía que estaba muy caro, la marchanta le echaba la culpa al costo de la vida y al final encontraban una cifra equilibrada y se producía la transacción. La marchanta metía las monedas entre una bolsita percudida y guardaba luego la bolsita en la doble caja de seguridad de sus robustos pechos. Como remate, agregaba una ñapa para tener al cliente contento.

Todo ha cambiado. Ahora nos informan a diario con terror lo que piensan los mercados (mejor en plural: asusta más hablar de los mercados que del mercado), cómo se portan los mercados, si los mercados están molestos o si no lo están.

- Mmhhh... me temo que esta clase de intervenciones no les gustan a los mercados.

También hablan de "la tranquilidad de las bolsas" o "la inquietud de las bolsas", y supongo que se refieren a las bolsas de los mercados, moderno sustituto plástico de los antiguos costales. 

Yo recomiendo las bolsas biodegradables.

Pero quienes hablan a nombre de los mercados no son ya las marchantas sino unos ejecutivos de traje de marca y corbata de seda que imponen precios y no dan ñapas. Poco les importa que el cliente esté contento o no. Con que pague, basta. Y las cajas fuertes no son ya dos rotundas y ubérrimas fuentes de vida y de salud, sino oscuras galerías de bancos que se avergüenzan de lo que hacen y por eso casi siempre ocupan plantas subterráneas.

En el mercado que yo conocí cuando niño no había documentos ni firmas, básicamente porque pocos de los que participaban en él sabían leer o escribir. Todo era de palabra, y la palabra era sagrada.

- Marchantica, fíeme dos docenas de papas que el domingo se las pago.

Y si la marchantica asentía, se producía un acuerdo blindado, indestructible, cuyo aval eran siglos de comercio entre gente humilde pero decente.

Ahora no. Usted deja un depósito en el banco y cuando acude a recoger el dinero es probable que el gerente le diga:

- Lo siento, pero no puedo devolverle sino la mitad porque los mercados reaccionaron mal este mes.

Los mercados actuales reaccionan, opinan, se oponen, rechazan, aprueban, aplauden, engañan, estafan...

Pero lo grave no es eso. Lo grave es que cuando yo era niño se sabía quiénes manejaban el mercado: eran la comadre Jacinta, don Pedrito el papero, la hija de la tuerta, el Gato Pérez... 

Ahora, en cambio, no sabemos quiénes manejan el mercado, pero nos consta que el mercado lo maneja todo y que sus víctimas son la comadre Jacinta, don Pedrito el papero, la hija de la tuerta, el Gato Pérez. Y yo y usted, y nosotros, vosotros y ellos...

Por Daniel Samper Pizano

CLAVES PARA COMPRENDER LA SITUACIÓN FINANCIERA DE LA UNIVERSIDAD PÚBLICA

Martes, 31 de agosto de 2010 a las 10:23
 
El modelo de financiación de la Educación Superior en Colombia y su impacto en términos de Autonomía y Calidad

Éste texto surge con el propósito de explicar de manera corta, precisa, pero detallada la situación financiera que hoy atraviesan las Universidades Públicas y en particular la Universidad Nacional. 

Sergio Fernández
Representante Estudiantil ante el Consejo Académico  por Pregrado. Universidad Nacional de Colombia

Un problema Estructural 

Éste texto pretende brindar una explicación corta pero detallada de la problemática de la UN en términos financieros, explicar por qué temas como el TLC con Estados Unidos implican una condena a muerte para las Universidades Públicas, por qué la reforma a la Ley 30 continúa en la línea de profundizar la desfinanciación de las Universidades Públicas, el propósito no es otro que el de brindar a cada estudiante de la UN y de las Universidades Públicas y Privadas, elementos rigurosos y críticos para abordar el debate en torno a la Financiación de la educación Superior, a la autonomía y en ultimas, en torno al papel de la Educación Superior en Colombia.

1.    El acceso a la educación superior. El debate sobre la financiación.

 “Cada Parte otorgará a los proveedores de servicios de la otra Parte un trato no menos favorable que el que otorgue, en circunstancias similares, a sus proveedores de servicios”[1], así reza en uno de sus artículos el TLC con los Estados Unidos, que aunado al carácter de servicio que se le imprime a la Educción superior y a la realidad que atraviesan hoy las Universidades Públicas constituye una sentencia lapidaria para la educación superior pública, de manera que se hace necesario precisar la situación de las Universidades Públicas hoy, y detallar el problema estructural que subsiste y se profundiza a pasos agigantados. Posteriormente detallaré la otra cara de la misma moneda, a saber, la financiación a la demanda.

1.1.        El marchitamiento de la Universidad Pública. Crónica de una muerte anunciada.

La Ley 30 de 1992 estableció en sus artículos 86 y 87, cómo estarían constituidos los recursos de las Universidades Públicas, la formula resultó sencilla y el articulo 86 aseguró que los recursos provistos en las bases presupuestales de cada universidad por lo menos se mantendrían constantes, a partir de un ajuste anual sobre la base de por lo menos el Índice de Precios al Consumidor IPC, mientras que el artículo 87 se encargó de asignar recursos adicionales que no irían a las bases presupuestales de las Universidades Públicas y que se estimarían en base al crecimiento del Producto Interno Bruto PIB. Además de los recursos provenientes del Estado –bien sea del Gobierno Central o de los entes territoriales- las Universidades podrían obtener recursos propios sobre la base de extensión, investigación, matriculas y demás.

No obstante desde su expedición, la Ley 30 dejó enormes vacíos por resolver, a saber: a) planteó un piso mínimo en términos de la asignación presupuestal supremamente bajo, pues un ajuste sobre la base del IPC implicaba, cuanto mucho, el mantenimiento en pesos constantes de la base presupuestal de las Universidades Públicas, hecho que se hace más gravoso si se tiene en cuenta que el IPC no da cuenta del costo real de la Educación Superior, fenómeno que condujo a que aumentaran los costos y se mantuviesen o redujeran los recursos b) ésta situación agravada con la intención manifiesta del Gobierno Nacional por marchitar las Universidades Públicas, produjo una perversión de las funciones misionales de las Universidades Públicas, hecho que profundizó la crisis en términos de autonomía y democracia al interior de las universidades . Estos efectos han tenido un desarrollo desigual en cada una de las 32 Universidades Públicas del Sistema Universitario Estatal SUE, no obstante la tendencia es la misma para todas.

A.   La fórmula del IPC. 

Al plantearse el Índice de Precios al Consumidor como criterio mínimo de asignación presupuestal, la Ley estableció un piso que dicho sea de paso fue el más bajo que se hubiese podido establecer.

La situación de las Universidades Públicas cambió de manera dramática desde 1992 hasta hoy. La expedición de los decretos 1444 de 1992 y 1277 de 2002, generaron un efecto sobre la nomina de las Universidades, que para el caso de la Universidad Nacional implicó un costo adicional en promedio de 3,8% en su nomina, con tendencia al aumento por cuenta del aumento de la producción docente, de manera que el costo adicional en la Universidad Nacional para el año 2008 por cuenta del gasto adicional en nomina había llegado a cerca de ciento cincuenta mil millones de pesos. Éste aumento en los costos de la Educación Superior nunca lo contempló la Ley 30, pues dejó el asunto de los costos venideros como un asunto discrecional del Gobierno Nacional, pues éste podía –si tenía voluntad política- asignar más recursos a la base presupuestal, hecho que no sucedió.

El crecimiento de los costos de nomina fue solamente un aditamento en la carrera vertiginosa por aumentar los costos de la Educación Superior y de congelar los recursos provenientes del Estado, pues con la Revolución Educativa aumentó la presión por parte del Gobierno Nacional para que las Universidades aumentaran su cobertura sobre la base de los mismos recursos, es decir, la política de hacer más con cada vez menos se profundizó, prueba de ello fue el Artículo 84 del Plan Nacional de Desarrollo 2003 – 2006, que señalaba:

“A partir de la vigencia de la presente ley, se concertará y acordará con los Rectores de las Universidades Públicas, Nacionales y Territoriales los criterios y el procedimiento de una redistribución, basada en indicadores de gestión, de un porcentaje del total de las transferencias. Dicho porcentaje no podrá exceder el doce por ciento (12%). El porcentaje restante se distribuirá conservando el esquema vigente[2]

Finalmente la corte constitucional declaró éste artículo inexequible por considerar que violaba la autonomía Universitaria[3]. No obstante la carrera por el aumento de cobertura ya había comenzado por efecto de la presión del Gobierno Nacional hacia el SUE, hecho evidente entre 2003 y 2009, lapso durante el cual los estudiantes matriculados en el SUE pasaron de aproximadamente 200.000 a 494.937, y los programas de pregrado pasaron de 1.233 a 3.173, mientras posgrado pasó de 777 programas a cerca de 1.000, en resumen, en seis años las Universidades Públicas hicieron un aumento de cobertura cercano al 150%, y en lo referente a investigación el SUE desarrolló el 75% de la Investigación del país[4].

Indiscutiblemente durante el Gobierno Uribe el panorama financiero se hizo cada vez más difícil para las Universidades Públicas, el aumento desproporcionado de cobertura condujo a un deterioro en programas de bienestar y de programas académicos, mientras concentró los esfuerzos de las Universidades en la Extensión empresarial dejando de lado la extensión solidaria. El Gobierno quiso adecuar el sistema educativo a las necesidades del mercado laboral y al papel que juega Colombia en la Globalización como productor y exportador de materias primas, potenciando el desarrollo de agrocombustibles -entre otros- y lo logró parcialmente. La literatura oficial sobre éste aspecto es abundante, desde el Plan Nacional de Desarrollo “Hacia un Estado Comunitario” hasta las Memorias de la Revolución Educativa[5] dan cuenta de ello, no obstante en la práctica podemos citar dos hechos que son fieles al propósito de ésta política, en primer lugar el Plan Global de Desarrollo de la Universidad Nacional de Colombia 2010 - 2012, que se fundamenta sobre la base de un análisis estratégico que señala:

Cuenta el país con una ubicación estratégica y una alta  biodiversidad, variedad de pisos térmicos, una gran dotación de suelos productivos, ciclos climáticos continuos, diversidad de ecosistemas e importantes recursos marítimos, energéticos, mineros y genéticos, generando un alto potencial de desarrollo en las áreas de biotecnología, biocombustibles e innovaciones agrícolas y pecuarias, entre otras. Al margen de estas potencialidades, existen múltiples riesgos de tipo ambiental derivados de los fenómenos naturales, la contaminación, el calentamiento global y una deficiencia en la planeación territorial y en la elaboración de planes de mitigación y prevención de riesgos y desastres naturales[6]

Finalmente sobre el punto de la adecuación paulatina que ha venido sufriendo la educación superior hacia un modelo agro exportador -que por lo demás privilegia el latifundio y castiga al pequeño y mediano propietario-, cabe señalar los esfuerzos del Gobierno saliente por fortalecer la relación Universidad-empresa en un país en donde el sector productivo no tiene mucho interés en la investigación, investigación que como ya se demostró proviene en su mayoría del sector universitario. Los esfuerzos por ligar la formación postsecundaria a los intereses del mercado se vieron materializados en la creación de ocho comités a lo largo del país que fortalecen la relación Universidad-empresa sobre la base de las necesidades regionales del sector productivo, concentrados sobre todo en el sector agropecuario y ganadero.[7]

B.   La extinción de la voluntad política y la universidad pública

Mientras los recursos para las Universidades Públicas se mantenían constantes, los recursos del ICETEX aumentaban exponencialmente, los recursos anuales entregados por usuario crecieron a un ritmo de 268%, pues el valor de los prestamos en 2002 fue  de 154.272 millones de pesos y pasó a 652.352 pesos para 2010[8], castigando de manera indirecta a las Universidades públicas y demostrando la falta de voluntad política del Gobierno Nacional para apoyar el trabajo de las Universidades Públicas en donde la tazas de deserción es menor que en las privadas (45,3 y 53,1 respectivamente), por cuenta de los programas de bienestar -cada vez más deteriorados- y por cuenta del bajo costo de las matriculas, matriculas que en Universidades como la de Atlántico son cada vez más un lejano recuerdo. De manera que se configura una actitud perversa que castiga a las Universidades Públicas por no hacer más con menos y que no reconoce los avances y esfuerzos de las Universidades Públicas cuando estas logran las metas que pone el Gobierno.

Aunado a lo anterior el Gobierno Nacional ha incumplido sistemáticamente con el aporte que debe hacer a las Universidades Públicas, por concepto del artículo 86 de la Ley 30 y por concepto de otras deudas, para señalar algunas de las deudas del Gobierno Nacional con el SUE en el momento en que ésta ponencia se escribe, cito algunas de las deudas que mediante carta dirigida a los Ministros de Hacienda Juan Carlos Echeverry, y de Educación María Fernanda Campo, referencia el presidente del SUE Danilo Vivas, a saber: i) La mitad del ajuste del IPC del año 2009 ii) 70.000 millones de pesos correspondientes a 20.000 cupos nuevos pactados con el MEN iii) 42.835 millones de pesos por concepto de devolución del 2% que antes aportaban las Universidades al ICFES, entre otras.

           1.2. El compromiso social de las Universidades Colombianas

Hemos visto como por vía de la constricción financiera las Universidades públicas han venido fortaleciendo aquellas actividades que les generan mayores ingresos, por ejemplo la Universidad Nacional aumentó sus programas de posgrado entre 2004 y agosto de 2009 de 238 a 323 programas, lo cual representa un aumento de 3.794 estudiantes en el 2.006 a 6.067 estudiantes en el 2009, es decir, un crecimiento del 17% como promedio anual, hecho que resulta sintomático en el espectro del SUE, por cuanto deja claro que si la Universidad Pública más grande del país está al borde de la quiebra seguramente el panorama para el resto de Universidades Públicas es más desolador y puede resumirse en las palabras pronunciadas por la Vicerrectora General de la Universidad Nacional recogidas por la revista Cambio, quien afirmó que “Si las cosas siguen así, en 2011 la universidad será inviable y empezarían a cerrarse programas”.[9]

En las Universidades Privadas la discusión respecto al acceso no se da en términos de financiación estatal, sino en términos del costo de la matricula y de los costos de sostenimiento de los estudiantes, esta discusión siempre ha estado atravesada por la autonomía y el compromiso social de la Universidad Privada. Pues con frecuencia la Universidad Privada alude a la autonomía universitaria para excederse en el aumento de matriculas evadiendo el debate integral sobre autonomía, desconociendo la discusión acerca de la democracia y del compromiso social de la Universidad privada en el quinto país más inequitativo del mundo. Es claro que el abuso por parte de las Universidades Privadas sobre el cobro de las matriculas es consecuencia del marchitamiento de la Universidad Pública, pues un estudiante de bajos recursos de haber tenido la oportunidad de ingresar a una universidad Pública no habría optado por engrosar la lista de deudores del Icetex u otra entidad crediticia, ya para 2009 cerca del 80% de los créditos Acces estaban destinados a estudiantes de universidades privadas.


[1] TRATADO DE LIBRE COMERCIO ENTRE COLOMBIA Y ESTADOS UNIDOS, Capitulo 11, Articulo 11.2:1 Comercio Transfronterizo, texto aprobado por el Congreso de la República de Colombia el 14 de junio de 2007.

[2] Ley 812 de 2003, Por la cual se aprueba el Plan Nacional de Desarrollo 2003 – 2006 Hacia un Estado Comunitario.

[3] Corte Constitucional. Sentencia C-926 de 2005

[4] Cifras de Gerencia Nacional Financiera y Administrativa de la Universidad Nacional de Colombia

[5] CECILIA MARÍA VÉLEZ, Revolución Educativa. Acciones y Lecciones, 2002 - 2010 en http://www.mineducacion.gov.co/1621/articles-241342_memorias_RE.pdf 

[6] UNIVERSIDAD NACIONAL DE COLOMBIA, Por una Universidad de excelencia, investigadora, innovadora y a la vanguardia del país, en http://www.unal.edu.co/plandedesarrollo_10_12/descarga/PLAN_GLOBAL_DE_DESARROLLO_2010-2012.pdf

[7] Claves para el debate Público, op. cit. p 19.

[8] VÉLEZ, Op. cit., pp. 241 - 242


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